La granada es una fruta con propiedades medicinales y
terapéuticas incomparables a otros alimentos.
Sus efectos van desde la reducción de
enfermedades cardiovasculares e infecciones bacterianas hasta la mejora
de la memoria y el rendimiento físico.
A continuación, analizamos el valor nutricional de
esta rica fruta y repasamos uno a uno todos los beneficios que la
granada aporta a tu salud.
La granada es la fruta del granado, un
pequeño árbol frutal de la familia Lythraceae.
Su tamaño es de entre unos 5 y 12 cm
de diámetro y está envuelta en una
corteza de color amarillento rojizo.
En el interior, se encuentran multitud de granos
encarnados llamados arilos, los cuales son ricos en
vitaminas, minerales, fibra y compuestos bioactivos.
Los arilos son la parte comestible de la fruta y
se pueden consumir tal cual o en forma de zumo.
Pero ¿qué es lo que hace que la granada
sea una fruta tan especial?
La granada destaca por sus potentes propiedades medicinales,
las cuales se deben principalmente a su contenido en dos
sustancias únicas:
- Punicalaginas: antioxidantes
muy potentes presentes en la corteza y en el zumo de la granada.
- Ácido punícico: un
tipo de ácido linoleico conjugado que se obtiene del aceite
de las semillas (arilos) de la granada.
Qué beneficios te regala la granada?
1. Presión arterial
Existen evidencias científicas que han demostrado la eficacia del
zumo de granada a la hora de disminuir la presión arterial,
especialmente la presión arterial sistólica, en pacientes con
hipertensión.
En un estudio, se observó una reducción importante de la presión
arterial después de consumir 150 ml de zumo de granada al día durante
dos semanas.
2. Inflamación
La inflamación crónica es la causa de enfermedades
como la diabetes, el cáncer, el Alzheimer y las enfermedades
cardiovasculares.
Las punicalaginas presentes en la granada tienen importantes efectos
antiinflamatorios y pueden disminuir considerablemente la actividad
inflamatoria.
De hecho, se ha confirmado que el consumo de granadas puede reducir
la inflamación del sistema digestivo así como disminuir los marcadores
proteína C reactiva e interleucina-6.
3. Niveles de colesterol
Gracias a su contenido en ácido punícico, la ingesta de granadas
puede ser realmente beneficiosa para combatir enfermedades
cardiovasculares.
Varios estudios han descubierto que tanto el zumo de granada como el
aceite de semillas de granada pueden disminuir los niveles de
colesterol LDL y triglicéridos en sangre.
Además, también se ha observado una mejoría en
la proporción de triglicéridos y colesterol HDL.
Pero aún hay más:
Estudios realizados en animales y seres humanos han revelado que el
zumo de granada también puede proteger las partículas de colesterol LDL
del daño oxidativo.
4. Infecciones por bacterias y hongos
Las infecciones por hongos y bacterias suelen ser muy comunes y la granada puede ayudar a combatirlas.
Los compuestos vegetales encontrados en la granada tienen
propiedades antibacterianas y antimicóticas capaces de proteger contra
diversas bacterias y hongos, por ejemplo:
- La levadura Candida albicans.
- Varias bacterias bucales que provocan enfermedades en las encías: periodontitis, gingivitis o estomatitis.
5. Rendimiento físico
En un estudio, un gramo de extracto de granada 30 minutos antes de
empezar el ejercicio mejoró considerablemente el flujo
sanguíneo.
Esto retrasó la aparición de fatiga y, por consiguiente, incrementó el rendimiento físico.
¿Cómo es esto posible?
La granada posee un alto contenido de nitratos, sustancias con efectos positivos en el sistema circulatorio y en el rendimiento.
6. Cáncer de próstata
Diversos estudios han confirmado la eficacia del consumo de zumo o
extracto de granada en el tratamiento del cáncer de próstata y la
prevención de muerte por dicho cáncer.
Según numerosas investigaciones, consumir extracto de granada puede
frenar la reproducción de células cancerosas y causar apoptosis, es
decir, muerte celular.
7. Disfunción eréctil
Beber zumo de granada se ha asociado con una reducción de los síntomas que provoca la disfunción eréctil.
Se requieren más investigaciones al respecto, pero todo
apunta a que la granada puede tener efectos positivos en el flujo
sanguíneo del tejido eréctil, contribuyendo así a
mejorar este problema.
8. Artritis
La artritis es una enfermedad común caracterizada por la inflamación de las articulaciones.
Puesto que la granada es un potente antiinflamatorio, puede resultar eficaz a la hora de tratar la artritis.
Además, varios estudios de laboratorio han revelado que el extracto
de granada puede bloquear un tipo de enzimas responsables de dañar las
articulaciones en pacientes de osteoartritis.
No obstante, se requieren más investigaciones al respecto para confirmar los efectos en el ser humano.
9. Memoria
Existen ciertos estudios sobre la capacidad de la granada para
mejorar la memoria en personas ancianas y prevenir los déficits de
memoria en personas que acaban de ser operadas.
Asimismo, estudios realizados en ratones indican que el consumo de granada también puede prevenir el Alzheimer.