Buscar artículos en este blog

Cabecera

Mostrando entradas con la etiqueta calabacin. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta calabacin. Mostrar todas las entradas

jueves, 31 de mayo de 2018

El Calabacin

Hoy en el blog de Comprafresca vamos a tratar a fondo uno de nuestros productos de gran valor, el calabacín, con grandes propiedades y apto para tantas recetas...

Folato, vitamina C, vitamina B y beta carotenos. Todo eso y más es lo que aporta el calabacín, una sabrosa verdura que, por su alto contenido en agua, tiene efectos diuréticos y apenas engorda. Todo virtudes para un alimento que admite mil formas de preparación. Gratinado al horno, rebozado y frito, en tortilla, en crema, en guiso, de guarnición… Innumerables son las formas posibles de preparar el calabacín, una sabrosa verdura que da mucho juego entre fogones.

Y así es desde hace muchos años, porque el calabacín se viene cultivando desde la antigüedad en multitud de regiones de todo el mundo. Aunque sobre su procedencia los historiadores no parecen ponerse de acuerdo, se estima que se comenzó a cultivar en Asia, en La India, para ser más concretos. Otros sitúan su origen en América del Sur; de hecho, parece que existen pruebas de que algunas subespecies se cultivaban en México hacia el año 5.000 a de C.

Sabrosas virtudes nutritivas
No es de extrañar que se trate de una planta con tan larga tradición histórica si se tiene en cuenta que es una de las verduras con más virtudes nutritivas, algo que ya era apreciado por nuestros antepasados.

Una de las características alimenticias que lo convierten en un alimento tan recomendable es su alto contenido en vitamina C. Hasta tal punto es así que puede decirse que una porción de 100 gramos de calabacines ligeramente hervidos suministra una cuarta parte del requerimiento diario de esta fundamental fuente de vida.

Del mismo modo, son ricos en ácido fólico, tan necesario para la división celular, la formación de ADN, ARN y proteínas en el organismo. Puede decirse que 100 gramos de la alargada verdura proporcionan aproximadamente 100 mcg de esta vitamina de la que se recomienda se ingieran 400 cada día.

Betacarotenos, fibra y agua
Tampoco se pueden olvidar los necesarios betacarotenos, que el organismo transforma en vitamina A y que también son suministrados por los ricos calabacines. A todas estas propiedades nutritivas hay que añadir su alto contenido en fibra que lo convierten en un producto muy adecuado para los que padezcan del incómodo estreñimiento.

Delicioso y nutritivo, sólo se podía esperar algo más de este alimento: su bajo contenido en calorías. Apenas aporta 15 calorías por cada 100 gramos de producto. Y es que está compuesto en un 95% por agua. De ahí vienen sus propiedades diuréticas y su bajo contenido en grasas. Del mismo modo, esta es la razón por la que se recomienda consumir calabacines en la mayor parte de las dietas de adelgazamiento.

Además de estas características nutritivas, se asocia a los calabacines otras virtudes, más relacionadas con la magia. En efecto, su cultivo se relacionaba en la antigüedad con ritos de prosperidad de las cosechas.

Una especie con muchas variedades
El más común es alargado, verde por fuera y blanco por dentro, pero también los hay de piel amarilla, a rayas o jaspeada, casi siempre comestible. El calabacín es, en realidad, un tipo de calabaza, como su propio nombre indica –diminutivo de esta última-, de la familia de las cucurbitáceas.

Procede de una planta pelosa, de hojas verdes, redondeadas y lobuladas que hoy en día se cultiva en la zona mediterránea, Holanda, Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña. Y continúa su expansión, debido a la facilidad con que florece y se desarrolla. Aunque se puede decir que prefiere los lugares soleados, aguanta temperaturas muy variadas.

Generalmente se recolectan a medio hacer, cuando su longitud se sitúa entre los 15 y los 20 cm, aunque pueden llegar a alcanzar los 40 cm de largo, 12 cm de diámetro y los 2 kilos de peso.

Recetas

Calabacin a la italiana
Ingredientes
1 calabacin 250 gr. de queso para fundir en lonchas tomate frito (mejor casero) pimienta negra molida orégano harina sal

Se corta el calabacín en rodajas finas, se sazonan, se enharinan ligeramente y se fríen en aceite caliente, dejándolas después escurrir sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. En un bol, mezclar el tomate frito con la pimienta y el orégano. En una fuente de horno, se colocan los calabacines en forma de capas sucesivas, alternando una capa de calabacines, otra del tomate mezclado, y otra de queso, y así hasta la altura que se desee, terminando siempre con una capa de queso, y espolvoreando la superficie con orégano. Se mete a horno fuerte hasta que se funda el queso (aprox. 15 minutos).

Calabacines rellenos
Ingredientes
  1. 4 calabacines grandes
  2. 6 lonchas de bacón
  3. 1 cebolla
  4. Nata ó bechamel
  5. Queso rallado
Lavamos los calabacines y los cortamos por lla mitad (a lo largo). Vaciamos la carne del calabacín y seguimos sofriendo, y por último añadimos la nata o bechamel, se mezcla todo bien en la sartén. Calentamos el horno. Cubrimos las bases del calabacín con la mezcla de la sartén, espolvoreamoscon el queso rallado, horneamos hasta que la base del calabacín esté cocida.

Calabacin en besamel
Ingredientes
  1. 500 g. de calabacín
  2. Leche
  3. Harina
  4. Aceite o mantequilla
  5. Queso rallado
  6. Sal
Se pelan los calabacines, se cortan en taquitos y se ponen a cocer con sal. Cuando están tiernos se escurren y se reservan. Aparte se prepara una besamel clarita. Se colocan los calabacines en el fondo de cazuela o recipiente refractario.
Encima se vierte la besamel y se espolvorea con el queso rallado. Se mete al horno caliente unos pocos minutos. Es un suave y agradable primer plato.

Podéis encontrarlo en nuestra tienda pinchando aquí

martes, 27 de marzo de 2018

Espaguetis de Calabacin y Sepia


Un plato de mar y huerta con todo el sabor de la sepia y el clásico italiano 'aglio, olio e peperoncino'. Y en una versión ligera y bastante más fresca, que permite disfrutarlos sin necesitar después una siesta.

Los espaguetis con aceite, ajo y guindilla son uno de los básicos de la cocina italiana capaces de generar más placer con menos inversión de esfuerzo e ingredientes (punto extra si les pones un poco de parmesano o pecorino rallado). Cuando hace demasiado calor para apretarse un plato de pasta, siempre tenemos la opción de sustituir el hidrato por un poco de verdura cortada de la misma forma, como en esta receta a la que he añadido unas sepias fresquísimas que encontré en el mercado.
¿Por qué sepia? Porque también funciona genial con esos aderezos, porque se prepara en cuestión de minutos y porque bien cocinada -sin pasarse y que te quede como una goma de borrar, básicamente- es una delicia. Además, todo lo que viene del mar nos gusta, sobre todo en verano.
Lo más difícil es hacer los espaguetis de calabacín si no tienes el cortador en espiral, un cacharrito bastante económico -el mío me costó unos 10 euros- al que puedes darle bastante uso haciendo ensaladas ‘espaguetizadas’ de zanahoria, pepino o chirivía. Otra opción pasa por hacer tallarines gruesos con la mandolina o un pelador de patatas, o el formato que se prefiera con un cuchillo afilado y algo de paciencia.
La sepia se puede sustituir por un calamar que no sea tamaño kraken, gambas o langostinos. En todos estos casos, si las compráis frescas y están enteras -en el caso de las gambas también sirve para las descongeladas- usad la melsa en el caso de los cefalópodos y el coral de la cabeza en los crustáceos para potenciar el sabor a mar del plato. Si no tenéis nada de eso a mano, podéis reducir un poco de caldo de pescado, o en el momento de retirarlos de la sartén para hacer la verdura hacerlo con unas pinzas, dejar en la sartén el ajo y el jugo y desglasarlo con un poco de vino blanco.
Si creéis que os vais a quedar con hambre o que comer solo verdura es como estar a dieta, podéis usar la mitad de calabacín y 200 g de pasta (pesados en seco). Si la verdura os da directamente alergia, también podéis hacerlo solo con espaguetis, que también estará muy bueno (aunque igual pide luego una siestecita).
Dificultad
La de hacer los calabaguetis. Los podeis comprar ya cortados.
Ingredientes
Para 4 personas
  • 2 sepias medianas limpias (unos 400 g)
  • 3 calabacines pequeños (unos 800 g)
  • 3 dientes de ajo
  • La melsa de la sepia (opcional)
  • Sal
  • Cayena al gusto (opcional) o pimienta
  • Perejil
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1 limón
  1. Preparación
  2. Hacer los calabaguetis con la herramienta escogida, y reservarlos. Pelar y picar o laminar los ajos. Reservar. Cortar las sepias en tiras y las patas en dos o tres trozos.
  3. En una sartén con un chorrito de aceite, dorar la mitad del ajo a fuego medio (si se quiere, con unas cayenas). Cuando empiece a cambiar de color, añadir la sepia, subir el fuego y cocinar unos tres minutos (un poco más si se prefiere un poco más hecha). Retirar de la sartén y reservar.
  4. En la misma sartén, dorar el resto del ajo con muy poco aceite, poner los calabaguetis y darles vueltas dos minutos a fuego alegre. Añadir la sepia y, si se tiene, la melsa pasada por un colador.
  5. Dar vueltas a todo el conjunto dos minutos más, rectificar de sal y pimienta añadir perejil -reservando un poco para decorar- y emplatar. Rallar un poco de piel de limón encima y servir, dejando un gajo de limón por si alguien quiere ponerle un poco.