Buscar artículos en este blog

Cabecera

miércoles, 9 de marzo de 2011

Los tomates anaranjados pueden ser una mejor fuente del licopeno que los tomates rojos tradicionales

Por Marcia Wood 1 de febrero de 2011 Aparte de su color atractivo y su sabor dulce, hay otra razón para
consumir los tomates anaranjados.

Un estudio dirigido por científicos del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) por un mes en California ha provisto nuevas pruebas que sugieren que, onza por onza, estos tomates podrían ser una mejor fuente del antioxidante poderoso llamado licopeno, comparados con los tomates rojos más familiares.

La diferencia es la forma del licopeno provisto por los dos tipos de tomate.
Esto es según química Betty J. Burri, quien trabaja en el Centro Occidental de Investigación de Nutrición Humana mantenido por el ARS en Davis, California. ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA por sus siglas en inglés). La mayoría del licopeno en los tomates rojos es la forma llamada
trans-licopeno.

Por contraste, la mayoría del licopeno en los tomates anaranjados es en la forma llamada tetra-cis-licopeno. Los resultados de la investigación en California y otra investigación por científicos en Ohio sugieren que la forma tetra-cis-licopeno es absorbida más eficazmente por el cuerpo humano que la forma trans- licopeno. En el estudio en California, 21 voluntarios sanos–hombres y mujeres– alternaron períodos sin consumir el licopeno con un tratamiento de consumir o los tomates anaranjados por una semana o un tratamiento de consumir los tomates rojos por una semana.
Los voluntarios no consumieron ningunos tomates u otros alimentos ricos en licopeno durante el estudio, aparte de los almuerzos especiales de chile con judías provistos por los investigadores en el centro durante las semanas de tratamiento.

Los almuerzos especiales incluyeron el chile, en una porción de aproximadamente dos tazas, pan francés, mantequilla, y una ensalada de lechuga con aderezo. Los análisis de la sangre de los voluntarios, utilizando la
cromatografía líquida de alta resolución, indicaron que los niveles de licopeno en la sangre fueron más altos después de las semanas de tratamiento con tomates.

Sin embargo, los niveles totales de licopeno en la sangre fueron más altos después de la semana de tratamiento con los tomates anaranjados, comparados con los después de la semana de tratamiento con los tomates rojos. Los investigadores usaron un procedimiento conocido como una "prueba TBARS" para descubrir que los daños oxidativos disminuyeron con ambos tratamientos.

Pero las reducciones fueron más altas después del consumo de los tomates anaranjados. Burri y bióloga Betty K. Ishida, anteriormente con el ARS, y científico visitante Jung S. Seo y otros colegas publicaron sus hallazgos en un número de 'International Journal of Food Sciences and Nutrition' (Revista Internacional de Ciencias Alimentarias y Nutrición) en el 2009. Lea más sobre esta investigación en la revista 'Agricultural Research' de febrero del 2011.

No hay comentarios:

Publicar un comentario